El libro destaca un Proyecto de desarrollo económico, supervisado personalmente por el Soberano, se presenta como uno de los mayores programas de desarrollo sostenible del mundo. La obra también subraya la dimensión geopolítica del reinado de Mohammed VI, destacando el pragmatismo real en la conducción de las relaciones internacionales.

Analiza el reposicionamiento estratégico de Marruecos en la escena mundial, en particular su fuerte regreso a África, su propuesta de autonomía para el Sahara y la diversificación de sus asociaciones más allá de la Europa tradicional, extendiéndose hacia Asia y América Latina. Los autores destacan cómo este enfoque diplomático ha permitido al país consolidarse como un actor respetado en la escena internacional, beneficiándose de su estabilidad política y la continuidad de su sistema monárquico.





