Según testigos presenciales, aviones militares franceses sobrevuelan el espacio aéreo de Cotonou, mientras continúan las negociaciones entre las autoridades y el grupo de militares que ha declarado una insurrección. La información en el terreno indica una división dentro del ejército: una parte apoya a los insurgentes y otra permanece leal al presidente. Los testigos señalan además que el presidente se encuentra en la residencia de Djrègbè, bajo control de los militares sublevados, sin que hasta el momento exista una confirmación oficial sobre su situación o los detalles de esta toma de control.
Francia interviene en favor del presidente.





