Alabado sea Dios, la oración y la paz sean sobre el Profeta, su familia y sus compañeros.
Querido pueblo,
La celebración de la Gloriosa Fiesta del Trono constituye una cita anual que renueva los lazos de lealtad mutua que nos unen. Es también un momento privilegiado para exaltar nuevamente los sentimientos de afecto y fidelidad que nos vinculan de manera inquebrantable, sin cesar de intensificarse.
Esta ocasión nos brinda también la oportunidad de evaluar el estado de la Nación, haciendo balance de los logros alcanzados y resumiendo los proyectos y desafíos que nos esperan. Así, nos preparamos para abordar el futuro con confianza y optimismo.
Desde Nuestra Ascensión al Trono, hemos trabajado en la construcción de un Marruecos avanzado, unido y solidario, tanto a través de la promoción del desarrollo económico y humano global como por la firme voluntad de consolidar el lugar de nuestro país en el concierto de las naciones emergentes. Lejos de ser fruto del azar, los logros alcanzados por nuestro país proceden de una visión a largo plazo y reflejan la pertinencia de las grandes decisiones tomadas en materia de desarrollo. También han sido favorecidos por el clima de seguridad y estabilidad política e institucional que disfruta Marruecos.
Partiendo de esta base sólida, y en consonancia con el Nuevo Modelo de Desarrollo, Nos hemos empeñado en consolidar los atributos de este auge socioeconómico y en construir una economía competitiva, más diversificada y abierta, dentro de un marco macroeconómico sano y estable.
A pesar de la sucesión de años de sequía y el agravamiento de las crisis internacionales, la economía nacional ha mantenido en los últimos años una tasa de crecimiento significativa y regular.
Además, Marruecos vive un renacimiento industrial sin precedentes: las exportaciones industriales, especialmente las relacionadas con los oficios globales, se han más que duplicado desde 2014.
Gracias a las orientaciones estratégicas que Marruecos se ha trazado, los sectores del automóvil, la aeronáutica, las energías renovables, las industrias agroalimentarias y el turismo se han convertido en un pilar esencial de nuestra economía emergente, tanto en términos de inversión como de creación de empleo.
Tierra de inversión por excelencia, el Marruecos emergente destaca por la multiplicidad y diversidad de socios con los que colabora de manera responsable y confiable. De hecho, gracias a los acuerdos de libre comercio, la economía nacional está vinculada a más de tres mil millones de consumidores en todo el mundo.
Hoy, Marruecos cuenta también con infraestructuras modernas, robustas y de estándares mundiales.
Para consolidar estas infraestructuras, recientemente hemos lanzado los trabajos de extensión de la Línea de Alta Velocidad que conecta Kenitra con Marrakech, así como una serie de proyectos de gran envergadura en los ámbitos de la seguridad hídrica y alimentaria de nuestro país y de su soberanía energética.
Querido pueblo,
Como bien sabes, ningún nivel de desarrollo económico e infraestructural podría satisfacerme si no contribuye efectivamente a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, sin importar su estrato social o región de pertenencia.
Por ello, siempre hemos prestado especial atención a la promoción del desarrollo humano, en particular mediante la generalización de la protección social y la asignación de ayudas directas a los hogares que reúnen los requisitos.
Los resultados del Censo General de Población y Vivienda de 2024 han puesto de manifiesto una serie de transformaciones demográficas, sociales y espaciales que deberán tenerse en cuenta en la elaboración e implementación de políticas públicas.
Por ejemplo, el nivel de pobreza multidimensional ha disminuido notablemente a escala nacional, pasando del 11,9 % en 2014 al 6,8 % en 2024.
Asimismo, este año Marruecos ha superado el umbral del Índice de Desarrollo Humano (IDH), situándose ahora en la categoría de países con “desarrollo humano alto”.
Sin embargo, es lamentable ver que algunas zonas, especialmente en el medio rural, aún sufren formas de pobreza y precariedad debido a la falta de infraestructuras y equipamientos básicos.
Esta situación no refleja en absoluto Nuestra visión de lo que debería ser el Marruecos de hoy. Tampoco da plena cuenta de los esfuerzos que realizamos para fortalecer el desarrollo social y lograr la justicia espacial.
De hecho, no hay lugar, ni hoy ni mañana, para un Marruecos que avance a dos velocidades.
Querido pueblo,
Ha llegado el momento de iniciar un verdadero impulso en la mejora global de los espacios territoriales y en la reducción de las disparidades sociales y espaciales.
Por ello, hacemos un llamado para pasar de los esquemas clásicos del desarrollo social a un enfoque de desarrollo territorial integrado.
Nuestro objetivo es que, sin distinción ni exclusión, y en cualquier región, los frutos del progreso y el desarrollo beneficien a todos los ciudadanos. Con este fin, hemos orientado al Gobierno para la elaboración de una nueva generación de programas de desarrollo territorial basados en la valorización de las especificidades locales, la consolidación de la regionalización avanzada y el principio de complementariedad y solidaridad entre las entidades territoriales.
Estos programas deben contar con la suma de esfuerzos de todos los actores y articularse en torno a prioridades claramente definidas y proyectos generadores de impactos reales, que aborden especialmente:
Primero: la promoción del empleo, mediante la valorización de las potencialidades económicas regionales y la creación de un clima favorable al emprendimiento y la inversión local.
Segundo: el fortalecimiento de los servicios sociales básicos, en particular la educación y la enseñanza, así como la atención sanitaria, para preservar la dignidad de los ciudadanos y establecer la justicia espacial.
Tercero: la adopción de un modelo de gestión proactiva y sostenible de los recursos hídricos, ante el agravamiento del estrés hídrico y el cambio climático.
Cuarto: el lanzamiento de proyectos de mejora territorial integrada, en total sintonía con los megaproyectos en marcha a nivel nacional.
Querido pueblo,
A menos de un año de las próximas elecciones legislativas, previstas en el plazo constitucional y legal ordinario, insistimos en la necesidad de preparar el Código General Electoral para la Cámara de Representantes, de modo que sea adoptado y dado a conocer antes de finales de este año.
Al respecto, hemos dado Nuestras Altas Directivas a Nuestro Ministro del Interior para que las próximas elecciones legislativas sean objeto de una preparación juiciosa y, para ello, se lleven a cabo consultas políticas con los diferentes actores.
Querido pueblo,
Nuestra preocupación por consolidar el lugar de Marruecos como país emergente va de la mano con Nuestro compromiso reiterado de mantenernos abiertos a nuestro entorno regional y, en particular, a nuestro vecindario inmediato con el hermano pueblo argelino.
En Mi calidad de Rey de Marruecos, Mi posición es clara y constante: el pueblo argelino es un pueblo hermano, unido al pueblo marroquí por lazos humanos e históricos seculares, especialmente por la lengua, la religión, la geografía y el destino común.
Por todas estas razones, siempre he tendido la mano hacia nuestros Hermanos en Argelia. También he expresado la disposición de Marruecos a un diálogo franco y responsable; un diálogo fraternal y sincero sobre las distintas cuestiones pendientes entre los dos países.
Nuestro firme apego a la política de la mano tendida hacia Nuestros Hermanos en Argelia procede de la íntima convicción que albergamos sobre la unidad de nuestros pueblos y nuestra capacidad común para superar esta situación lamentable.
Reafirmamos también Nuestro apego a la Unión del Magreb, de la que estamos convencidos que no podrá lograrse sin la implicación conjunta de Marruecos y Argelia, junto a los demás Estados hermanos.
Por otra parte, Nos enorgullece el creciente apoyo internacional a la Propuesta de Autonomía, considerada como la única solución al conflicto en torno al Sáhara marroquí. Al respecto, expresamos Nuestro agradecimiento y consideración al Reino Unido y a la República Portuguesa por sus posiciones constructivas, que respaldan la Propuesta de Autonomía en el marco de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara y refuerzan las de numerosos países en el mundo.
Estas posiciones favorables al derecho y la legitimidad nos inspiran honor y orgullo. Nos impulsan aún más a buscar una solución consensuada que preserve el honor de todas las partes, donde no haya vencedores ni vencidos.
Querido pueblo,
La conmemoración de la Gloriosa Fiesta del Trono es la ocasión para rendir un homenaje especial a Nuestras Fuerzas Armadas Reales, a la Gendarmería Real, a la Administración Territorial, a la Seguridad Nacional, a las Fuerzas Auxiliares y a la Protección Civil, en todas sus componentes, por su dedicación y movilización constante, bajo Nuestro mando, para defender la unidad nacional y preservar la seguridad y estabilidad del país.
En este sentido, recordamos con profunda emoción a los valientes mártires de la Nación, encabezados por Nuestro Augusto Abuelo, Su Majestad el Rey Mohammed V, y Nuestro Ilustre Padre, Su Majestad el Rey Hassan II, que Dios los tenga en Su santa misericordia.
Para concluir, no hay mejor cierre que este versículo del Sagrado Corán:
“Que adoren al Señor de esta Casa (la Kaaba), que los alimentó contra el hambre y los protegió del temor” (Corán 106:3-4).
¡La palabra de Dios es verdadera!
¡Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean con vosotros!
Wassalamu alaikum wa rahmatullah wa barakatuh.





