Marruecos ha logrado reducir significativamente su tasa de inflación después de los picos registrados en 2022 y 2023, gracias a una combinación de políticas monetarias, medidas gubernamentales y factores externos. A continuación, se detalla cómo el país ha gestionado esta transición:
Reducción de la inflación en 2024
En 2023, la inflación en Marruecos alcanzó un promedio del 6.1%, con un pico del 10.1% en febrero, impulsado principalmente por los precios de los alimentos y los efectos de la guerra en Ucrania. Sin embargo, en 2024, la inflación se desaceleró notablemente:
- Media anual del 0.9% en 2024, según Bank Al-Maghrib (BAM).
- 1.6% en marzo de 2025, según datos macroeconómicos.
- Proyecciones para 2025 y 2026: 2.4% y 1.8%, respectivamente.
Factores clave en la desaceleración
a) Políticas monetarias del Banco Central (BAM)
- BAM elevó las tasas de interés del 1.5% al 3% entre 2022 y 2023 para contener la inflación, y luego las redujo en 25 puntos básicos en 2024 ante la mejora.
- El anclaje de las expectativas inflacionarias, con proyecciones de 2.2% a 8 trimestres y 2.4% a 12 trimestres, ayudó a estabilizar la economía.
b) Control de precios y subsidios
- El gobierno redujo gradualmente los subsidios a alimentos y energía, lo que, aunque inicialmente generó presiones, contribuyó a un mecanismo de precios más sostenible a largo plazo.
- Se identificó y reguló el fenómeno de la “cupidflación” (aumento injustificado de márgenes por parte de empresas).
c) Contexto externo favorable
- La caída de los precios internacionales de la energía y los alimentos aliviaron las presiones inflacionarias.
- Mejora en las cadenas de suministro globales tras los choques de la pandemia y la guerra en Ucrania.
Desafíos persistentes
- Riesgos geopolíticos: La guerra en Ucrania y la inestabilidad en Oriente Medio siguen siendo factores de incertidumbre.
- Sequías y agricultura: La contracción del 6.4% en el valor añadido agrícola en 2024 afectó la oferta de alimentos, aunque se espera una recuperación del 12.8% en 2025.
- Dependencia de importaciones: Marruecos sigue vulnerable a las fluctuaciones en los precios de productos estratégicos como el trigo.
Impacto económico y perspectivas
- Crecimiento del PIB: Se proyecta un 2.1% en 2024, acelerándose al 4.3% en 2025.
- Balanza comercial: El déficit se redujo al 0.6% del PIB en 2023, pero podría aumentar al 2.8% en 2025 por mayores importaciones.
- Turismo y remesas: Aumentaron un 11.7% y 4%, respectivamente, apoyando la economía.
Conclusión
Marruecos ha logrado estabilizar su inflación mediante una combinación de políticas monetarias restrictivas, ajustes en subsidios y un contexto externo más favorable. Aunque persisten desafíos, las proyecciones apuntan a una inflación moderada (~2%) y un crecimiento económico sólido en los próximos años.





