
La nueva línea de alta velocidad Kenitra-Marrakech en Marruecos ofrece múltiples ventajas estratégicas, económicas y sociales.
Reducción significativa de tiempos de viaje
- Conectar las principales ciudades del eje atlántico (Kenitra, Rabat, Casablanca y Marrakech) a velocidades de hasta 350 km/h, reduciendo drásticamente los trayectos:
- Tánger-Rabat: de ~5 horas a 1 hora .
- Tánger-Casablanca: de ~3.5 horas a 1 hora 40 minutos .
- Tánger-Marrakech: de ~7 horas a 2 horas 40 minutos .
- Conexión rápida entre Rabat y el Aeropuerto Mohammed V (Casablanca) en solo 35 minutos .
Impulso al desarrollo económico y turístico

- Integración de aeropuertos y nodos estratégicos como el nuevo estadio de Benslimane, clave para eventos como la Copa Mundial 2030 .
- Mejora de la conectividad para turistas, facilitando viajes rápidos a destinos como Marrakech y Fez (servicio combinado de 3h 40min) .
- Creación de un ecosistema industrial ferroviario con 40% de integración local, generando miles de empleos y formación especializada .
Sostenibilidad y movilidad verde

- Alternativa ecológica al transporte por carretera y aéreo, reduciendo emisiones de CO₂ .
- Parte de una visión nacional para una movilidad inclusiva y baja en carbono, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible .
Modernización de la red ferroviaria
- Ampliación de la flota: Adquisición de 168 trenes nuevos (incluyendo 18 de alta velocidad) por 2,700 millones de euros .
- Nuevas estaciones, centros de mantenimiento (como el de Marrakech) y actualización de infraestructuras .
Beneficios urbanos y sociales
- Servicios de cercanías en Casablanca, Rabat y Marrakech para aliviar el tráfico y mejorar la movilidad urbana .
- Proyecto emblemático que posiciona a Marruecos como líder africano en alta velocidad, tras la exitosa línea Tánger-Casablanca (2018) .
Esta línea no solo transforma el transporte, sino que también impulsa la cohesión territorial y la competitividad del país.





