Marruecos ha jugado un papel clave en el desarrollo de África en las últimas décadas. Su estrategia de cooperación y desarrollo se ha centrado en varios frentes:
Cooperación Económica y Comercial: Marruecos ha firmado acuerdos comerciales con varios países africanos, creando redes comerciales y facilitando el intercambio de bienes y servicios. El país ha promovido la integración económica regional a través de su participación en la Unión Africana y otras organizaciones económicas africanas.

Inversiones Estratégicas: Empresas marroquíes han expandido su presencia en sectores clave como la banca, las telecomunicaciones y la construcción en varios países africanos, contribuyendo a la infraestructura y al desarrollo del sector privado en el continente.
Política Exterior y Diplomacia: Marruecos ha cultivado una política exterior que fortalece las relaciones diplomáticas con países africanos, apoyando iniciativas de paz y desarrollo. Su readmisión en la Unión Africana en 2017 fue vista como un movimiento estratégico para reforzar su liderazgo en la región.

Energía Renovable y Tecnología Verde: El liderazgo de Marruecos en energías renovables, especialmente en energía solar y eólica, ha inspirado a otros países africanos a adoptar tecnologías limpias para el desarrollo sostenible. El país ha compartido conocimientos y experiencias en este campo con otras naciones africanas.
Desarrollo Social y Educativo: Marruecos ha impulsado la formación de estudiantes africanos en sus universidades y ha promovido programas de cooperación en salud, educación y desarrollo social. Estos programas fortalecen las capacidades locales y promueven la autosuficiencia en varias naciones.

Seguridad y Estabilidad Regional: Marruecos ha jugado un papel activo en temas de seguridad regional, especialmente en la lucha contra el terrorismo y el extremismo en el Sahel. Esto contribuye a la estabilidad de la región, lo cual es esencial para el desarrollo económico.

Por otro lado, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) también está trabajando para mejorar los sistemas agroalimentarios en África, aprovechando la ciencia, la tecnología digital y la innovación. Para lograr el éxito, se necesitan esfuerzos colectivos de los gobiernos, organizaciones civiles, sectores privados, asociaciones de la ONU y comunidades locales. Las consultas con organizaciones civiles, particularmente organizaciones agrícolas, y sectores del sector privado ayudarán a dar forma a los debates de la conferencia.

La iniciativa Mano a Mano de la FAO ha ayudado a movilizar más de 900 millones de USD hacia el sector agroalimentario en África, constituyendo más del 60% de su objetivo. África posee dos caras: una caracterizada por la pobreza y el hambre, y la otra por un continente vibrante y diverso. Al aprovechar la ciencia, la tecnología, las políticas y la inversión responsable, las naciones africanas pueden desarrollar el verdadero rostro del continente: una tierra dinámica de abundancia, resiliencia y oportunidades.
De esta manera, la colaboración entre Marruecos, la FAO y otros actores claves es esencial para transformar el potencial agrícola de África, mejorar la seguridad alimentaria y acelerar el desarrollo sostenible en el continente.




