Desde su llegada al trono en 1999, el rey Mohammed VI ha transformado la economía marroquí a través de importantes inversiones en infraestructura y esfuerzos constantes en la diversificación económica. Gracias a una oleada de proyectos a gran escala como el puerto de Tánger Med, la red de trenes de alta velocidad y los parques eólicos y solares, Marruecos se ha convertido en un país moderno y atractivo para los inversores extranjeros. Al mismo tiempo, el desarrollo de los sectores automotriz, aeronáutico, agrícola y de tecnología de la información ha permitido al reino diversificar su economía. Esta segunda parte de nuestra serie examina cómo estas iniciativas han impulsado el crecimiento y fortalecido la competitividad del reino.

Según un informe del Banco Mundial publicado en 2019, Marruecos ha “invertido fuertemente en todos los sectores de la infraestructura económica en las últimas dos décadas”. El documento estima que el 11,2% del PIB se dedicó durante el período a inversiones en establecimientos y empresas públicas (EEP) en los sectores de transporte, agua y saneamiento, riego, tecnologías de la información y la comunicación y electricidad.

Infraestructuras de transporte
Estas inversiones han dado sus frutos, ya que las autoridades marroquíes informan de que alrededor del 62,7% de la red nacional de carreteras estaba en buen estado en 2020, lo que representa una mejora del 9,2% en comparación con 2012. Se espera que estas tasas continúen aumentando gracias al Plan de Carreteras 2035, que prevé el mejoramiento de 7000 km de carreteras nacionales, 2000 km de autopistas y 45.000 km de caminos rurales.
Marruecos ha invertido mucho en su infraestructura vial

Pilar estratégico de la multimodalidad del sistema actual, el transporte ferroviario ha experimentado un notable desarrollo en las últimas dos décadas, con una red ahora más densa y moderna, que incluye líneas eléctricas y de alta velocidad. La longitud de los rieles para todo el país es de más de 2.110 km, incluidos 600 km en dos sentidos y 1.284 km de líneas eléctricas, según datos del Ministerio de Transporte.
El proyecto emblemático de esta modernización es la línea de alta velocidad Al Boraq entre Tánger y Casablanca, con un coste de construcción de más de 3.000 millones de dírhams. En 2023, esta línea transportó 5 millones de pasajeros de un total de 52,8 millones para toda la red ferroviaria. Y las perspectivas para el sector ferroviario son ambiciosas. En el Plan Ferroviario Marruecos 2040, el reino ha previsto elevar el umbral de interconexión ferroviaria a 43 ciudades desde las 23 actuales, es decir, una tasa de servicio del 87% de la población.
Además, el transporte público también ha mejorado a medida que los centros urbanos han crecido. Por ejemplo, Casa Transports, el principal operador de servicios de transporte público, está trabajando en la ampliación de sus redes de tranvías y autobuses (BRT). En Rabat se está llevando a cabo un proyecto para ampliar el tranvía en 20 km, mientras que se están preparando proyectos similares en Agadir, Fez, Marrakech y Tánger.
El sector digital

Bajo el reinado de Mohamed VI, la tecnología digital se ha convertido en una prioridad, con la creación de un marco legal y regulatorio sólido para atraer inversiones. Esta estrategia ha permitido a Marruecos convertirse en el país con mayor nivel de desarrollo de las TIC de África, según un informe publicado en diciembre de 2023 por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). El reino de Cherifia tiene una puntuación de 85,1 puntos sobre 100 si se tienen en cuenta indicadores como el porcentaje de personas que utilizan Internet, la penetración de la banda ancha móvil, el tráfico de Internet de banda ancha móvil, el precio de los servicios de datos y voz móviles y la tasa de propiedad de teléfonos móviles. Según las estadísticas de la Agencia Nacional Reguladora de las Telecomunicaciones (ANRT), Marruecos contaba con 55,2 millones de abonados a la telefonía móvil a 31 de diciembre de 2023, con una tasa de penetración del 149,06%. El país también tenía 38,3 millones de suscriptores de Internet, de los cuales 31,86 millones eran suscriptores 4G.
La red marroquí de fibra óptica, construida por los operadores de telecomunicaciones Maroc Telecom, Orange Maroc e Inwi, es ahora una de las más desarrolladas de África
En 2020, Maroc Telecom contaba con 45.000 km de cables, mientras que Orange Maroc e Inwi contaban con 12.000 km cada una. El gobierno marroquí también está tratando de apoyar el desarrollo de la industria local de producción de fibra óptica. En noviembre de 2023, los diputados marroquíes aprobaron una medida para limitar el derecho de importación de cables de fibra óptica al 10% como parte de la Ley de Finanzas de 2024.
Además, Marruecos planea lanzar el 5G para 2030, en línea con la estrategia “Maroc Digital 2030” y como parte de la candidatura para albergar la Copa del Mundo de 2030, junto con España y Portugal. Se están llevando a cabo proyectos para reconfigurar el espectro de frecuencias, conectar las estaciones base a enlaces de fibra óptica y establecer un modelo de negocio adecuado.
Otro subsector digital en auge en Marruecos es el de los centros de datos. Según datos de Arizton Advisory & Intelligence, el mercado de centros de datos de Marruecos tiene un tamaño de 27 millones de dólares en 2022. Se espera que crezca a 51 millones de dólares en 2028. Con sus 23 instalaciones certificadas, Marruecos ocupa el primer lugar en el número de centros de datos que cumplen con Tier en África, según el Uptime Institute. De este modo, el país supera, en número de centros de datos certificados, a Sudáfrica, líder en actividad en el continente, lo que denota la calidad de las instalaciones nacionales.
Más allá de las infraestructuras, una economía marroquí diversificada
Más allá del desarrollo de las infraestructuras, los 25 años de Mohamed VI al frente de Marruecos también se habrán situado bajo el signo de la diversificación de la economía, convirtiendo al país en una importante plataforma industrial y tecnológica de África. Esta estrategia se ha basado en el desarrollo de sectores clave.

La industria automovilística se ha convertido en un pilar importante de la política industrial marroquí. Entre 2012 y 2022, Marruecos casi cuadruplicó su producción de vehículos, alcanzando las 465.000 unidades, y posicionándose así como el 23º fabricante de automóviles del mundo y el segundo de África. En 2022, las exportaciones del sector generaron 111 mil millones de dirhams, lo que representa alrededor del 8% del PIB. Este éxito se atribuye en gran medida a la creación de grandes grupos extranjeros como Renault y Stellantis. Renault, con su planta de Tánger inaugurada en 2012, ha producido más de 2,36 millones de vehículos en diez años, mientras que Stellantis puso en marcha un complejo industrial en Kenitra en 2015, duplicando su capacidad de producción para 2022 gracias a una inversión adicional de 300 millones de euros.
Marruecos también se está posicionando como un actor importante en la industria de las baterías eléctricas. En 2023, Gotion High Tech firmó un acuerdo para construir una megafábrica de baterías en Bouknadel, con una capacidad de producción de 100 GWh al año y un coste total de 6.300 millones de dólares. BTR New Material Group también anunció una inversión de 500 millones de dólares para una planta de cátodos en Tánger Automotive City. Estas inversiones, motivadas por la posición estratégica de Marruecos y sus ventajas en términos de costes y mano de obra cualificada, refuerzan el posicionamiento del país en esta industria emergente.

Desde 2003, la industria aeronáutica en Marruecos ha experimentado un notable crecimiento, atrayendo inversiones de importantes fabricantes extranjeros como Boeing Safran y, más recientemente, Pratt & Whitney. En diciembre de 2023, este último anunció un proyecto de 715 millones de dirhams para la construcción de una fábrica de piezas para motores de aviones.
En 2024, la española Aciturri (fabricación de estructuras y componentes de motores), la canadiense Shimco (industria aeroespacial) y la alemana Böllhoff firmaron acuerdos con las autoridades marroquíes entre febrero y marzo para establecer nuevas fábricas en el país.
El sector minero, también esencial para la economía marroquí, aporta alrededor del 10% del PIB nacional y emplea a 42.500 personas. Marruecos, que alberga alrededor del 70% de las reservas mundiales de fosfato, es el primer exportador mundial de esta materia prima. Estrategias como el Plan Minero de Marruecos 2021-2030 tienen como objetivo impulsar el sector mediante la diversificación de la explotación de los recursos mineros y la atracción de nuevas inversiones.
La industria farmacéutica de Marruecos también ha atraído importantes inversiones en los últimos años, y el país se ha convertido en el segundo mayor productor farmacéutico de África después de Sudáfrica. En 2023, la facturación del sector superó los 21 mil millones de dirhams.





