La situación internacional sigue marcada por la escalada del conflicto en Oriente Medio. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada a finales de febrero de 2026, continúa sin solución clara, con ataques cruzados y negociaciones estancadas.
En el terreno, los bombardeos han causado cientos de víctimas y una grave crisis humanitaria, mientras el conflicto se extiende a países vecinos como Líbano, donde Israel intensifica su ofensiva contra posiciones vinculadas a Hezbolá.
Irán ha respondido con amenazas y acciones en la región, elevando el riesgo de una escalada mayor que podría afectar a Europa y al comercio mundial, especialmente en rutas clave como el estrecho de Ormuz.
A nivel global, el impacto ya se refleja en la economía, con subidas del precio del petróleo y efectos negativos en sectores como el transporte aéreo y el crecimiento económico.
En conjunto, el conflicto se mantiene abierto, con tensiones crecientes y sin perspectivas inmediatas de alto el fuego.




